El Departamento de Matemáticas convocó el
Primer concurso de fotografía matemática.
Estas son las fotos premiadas:
- Categoría 1º-2º ESO.
* Primer premio: Sheila (1º ESO).

* Segundo premio: Gerardo (2º ESO).

- Categoría 3º-4º ESO.
* Primer premio: Elsa (4º ESO).

* Segundo premio: Eduardo (3ª ESO).

- Categoría Bachillerato.
* Primer premio: Kevin (1º bachillerato).

* Segundo premio: Pablo (1º bachillerato).

Este es el diploma entregado a los ganadores:
Y por supuesto, no podía faltar la fotografía de los ganadores en la entrega de premios:

Enhorabuena a los premiados: Sheila (1º de ESO), Gerardo (2º de ESO), Eduardo (3º de ESO), Elsa (4º de ESO), Kevin y Pablo (1º de bachillerato). Ahora toca disfrutar de los premios...
En el bullicioso escenario de la hostelería moderna, donde el tiempo se mide en comandas y la presión se corta con cuchillo, cada elemento del mobiliario tiene una función precisa, casi quirúrgica. Uno de los grandes protagonistas silenciosos, que rara vez se lleva los aplausos pero sin el cual todo colapsaría, es el fregadero industrial. Y hoy, más que nunca, el mercado ofrece opciones accesibles, resistentes y funcionales. Hablamos, con todas sus letras, de los fregaderos industriales baratos.
No se trata solo de ahorrar dinero —aunque eso también importa—, sino de invertir con cabeza. Los fregaderos industriales de acero inoxidable han dejado de ser un lujo reservado a grandes cocinas para convertirse en una herramienta accesible incluso para los negocios más modestos. Su durabilidad, su fácil limpieza y su resistencia a la corrosión los hacen imprescindibles. Especialmente en entornos tan exigentes como las cocinas escolares, donde la normativa es estricta y la higiene, innegociable.
En ese marco, los fregaderos industriales de gran capacidad no solo responden con eficacia al volumen de trabajo, sino que lo hacen sin comprometer el bolsillo. Una sinergia que, en los tiempos que corren, no puede pasarse por alto.
En la era del minimalismo, lo funcional vuelve a ser bello. Y si hay un material que encarna esa premisa, es el acero inoxidable. Los fregaderos industriales baratos no serían lo que son sin este metal noble. Su superficie lisa, sin poros ni esquinas traicioneras, permite una limpieza exhaustiva en segundos. Es resistente a golpes, calor y productos químicos. Y lo más importante: proyecta una imagen profesional que habla de orden y seriedad.
Pero los fregaderos no están solos. Se integran dentro de un conjunto coordinado de equipamiento de hostelería, que va desde mesas de trabajo hasta estanterías murales. Y todo ello debe ser compatible, estéticamente y funcionalmente. De ahí la importancia de elegir con criterio y apostar por soluciones completas de equipamiento hosteleria.
Los fregaderos industriales baratos permiten lo que antes parecía imposible: mantener la operatividad sin que tiemble la cuenta corriente. Ya sea en un bar de barrio, un comedor escolar o una cocina central, estos fregaderos soportan jornadas maratonianas sin resentirse. Con modelos de uno, dos o tres senos, con o sin escurridor, ofrecen configuraciones versátiles que se adaptan al espacio disponible y al volumen de trabajo.
Y no hay que olvidar un detalle crucial: estos fregaderos son una pieza clave en la prevención de riesgos laborales. Al facilitar el lavado de utensilios, frutas, verduras o pescado en condiciones óptimas, se reduce el riesgo de contaminación cruzada. Algo que en entornos como colegios o centros hospitalarios, donde las exigencias sanitarias son máximas, resulta fundamental.
Para quienes buscan una solución integral, el universo de las cocinas industriales ofrece un sinfín de combinaciones donde los fregaderos industriales se integran con lavavajillas, mesas calientes, armarios refrigerados y mucho más.
En las cocinas de los colegios, donde cientos de raciones deben prepararse y servirse en tiempos récord, el acero inoxidable no es una opción, es una obligación. El uso de fregaderos industriales de acero inoxidable asegura que el espacio de lavado sea tan eficiente como higiénico. Además, su resistencia al desgaste garantiza una larga vida útil, incluso bajo condiciones extremas.
Los fregaderos dobles permiten separar tareas: en un seno se lavan vegetales, en otro se limpian utensilios. Así se cumple con la normativa sanitaria y se mejora el flujo de trabajo. La superficie metálica evita la proliferación de bacterias y soporta la limpieza con desinfectantes sin deteriorarse. En otras palabras: es seguridad hecha mobiliario.
El fregadero no es una isla. Forma parte de un ecosistema de trabajo donde debe convivir con superficies de corte, zonas de cocción y almacenamiento. Por eso es vital que esté integrado con el resto del mobiliario de hostelería. Las mesas de acero inoxidable para preparación, por ejemplo, deben estar a la altura adecuada para evitar lesiones. Las estanterías deben permitir tener detergentes y bayetas al alcance de la mano, pero lejos del área de alimentos.
Lejos queda ya la imagen del fregadero básico de toda la vida. Hoy existen modelos con grifos abatibles, pedales para accionar el agua sin usar las manos, sistemas de desagüe automático, prelavado con ducha y más. Incluso se están implementando tecnologías para ahorro de agua y sensores de temperatura. Todo ello, sin elevar el precio de forma desorbitada. Eso es lo que convierte a estos fregaderos industriales baratos en una apuesta imbatible.
El acero inoxidable, además de resistente, es reciclable. Esto convierte a los fregaderos industriales en una elección alineada con los valores actuales de sostenibilidad. Además, al ser de fácil limpieza, requieren menos productos químicos y menos agua, lo que también repercute positivamente en el medio ambiente... y en la factura.
En el mundo de la restauración, cada decisión importa. Y pocas lo hacen tanto como la elección del fregadero. No se trata solo de precio. Se trata de resistencia, funcionalidad, seguridad alimentaria y adaptación al espacio. Los fregaderos industriales baratos actuales cumplen con todas estas premisas, demostrando que la calidad no tiene por qué costar una fortuna.
Ya sea en la cocina de un colegio, de una residencia de mayores o de un restaurante, estos fregaderos se convierten en el centro de operaciones donde empieza y acaba cada jornada. Y si están bien elegidos, pasarán desapercibidos. Porque cuando algo funciona, simplemente no se nota. Pero se agradece.
Porque el fregadero es ese amigo que nunca se queja, pero sin el que no podrías vivir.
Vivimos tiempos en los que la seguridad contra incendios ha dejado de ser una cuestión técnica para convertirse en una exigencia moral. El fuego no espera, ni pregunta. Aparece. Y lo hace, muchas veces, en lugares donde nadie lo espera. Por eso, contar con medios eficaces de respuesta inmediata es hoy más importante que nunca. Y entre esos medios, los extintores de espuma AFFF se han consolidado como una de las herramientas más versátiles y eficaces que podemos tener a mano.
La respuesta es contundente: porque ofrecen una respuesta rápida y eficaz ante incendios de Clase A y B. Eso significa que sirven tanto para fuegos generados por materiales sólidos combustibles —como papel, madera o tejidos— como para aquellos provocados por líquidos inflamables —gasolina, disolventes, aceites—. La espuma AFFF (Aqueous Film Forming Foam) crea una película acuosa que enfría y aísla la fuente de calor, cortando el suministro de oxígeno y, con ello, la vida del fuego.
En otras palabras, cuando todo arde, este tipo de extintor no solo apaga: evita que el incendio resurja. Un detalle que marca la diferencia entre contener un incidente o sufrir una catástrofe.
Si estás valorando incorporar un extintor en tu vivienda, empresa o nave industrial, conviene saber qué lo hace destacar sobre otros modelos más convencionales.
Esta combinación de eficacia y facilidad de uso convierte al AFFF en un candidato ideal para entornos donde los fuegos pueden ser impredecibles. Y sí, lo son.
Los espacios que combinan materiales inflamables y tránsito humano constante deberían contar, sin excusas, con este tipo de extintor. Hablamos de:
En todos estos entornos, los extintores de espuma deben estar visibles, accesibles y correctamente señalizados. Y no solo por obligación normativa. También por pura lógica preventiva.
¿Y en hogares? También. Especialmente si se trata de viviendas unifamiliares con garaje, calefacción por gasóleo o cocinas con alta actividad.
La espuma AFFF no se limita a extinguir. Ofrece un conjunto de ventajas que la convierten en un recurso imprescindible para cualquier estrategia moderna de seguridad contra incendios:
Estas cualidades hacen del AFFF una herramienta estratégica para quienes gestionan riesgos de forma responsable. Y sí, eso incluye tanto al dueño de un pequeño bar como al director de una gran planta industrial.
Conocer las clases de extintores y tipos de fuegos es fundamental para elegir el dispositivo correcto y no caer en errores que puedan agravar la emergencia.
No existe el extintor perfecto. El AFFF, pese a sus bondades, también tiene escenarios donde no es la mejor opción:
Estos matices deben ser comprendidos antes de elegir el modelo a adquirir. El error en la elección puede ser más caro que el incendio mismo.
Cuando se utiliza un extintor AFFF, el trabajo no termina al extinguir el fuego. Hay una serie de acciones necesarias para asegurar que todo se ha hecho correctamente:
Con el auge de este tipo de extintores, también han proliferado algunos mitos infundados. Conviene desmentirlos con datos:
Sin ambages: sí. En la lucha contra el fuego, cada segundo cuenta. Y cada herramienta marca la diferencia. Los extintores de espuma AFFF combinan eficacia, rapidez, limpieza y versatilidad. No sustituyen a modelos más específicos, pero sí ofrecen una cobertura general muy eficaz para escenarios diversos.
Incorporarlos a tu sistema de prevención es una decisión estratégica, especialmente en lugares donde se trabaja con líquidos inflamables o materiales susceptibles al fuego.
Porque, cuando todo falla, solo queda lo que uno ha previsto. Y un AFFF bien colocado puede ser la diferencia entre el susto y la tragedia.
Invertir en un extintor de espuma AFFF no es gastar: es proteger. Y proteger es, hoy más que nunca, una obligación que no admite demora.
En materia de seguridad vial, contar con un extintor bien colocado dentro del vehículo no es un mero detalle, sino una medida que puede salvar vidas y evitar pérdidas materiales graves. Las emergencias por incendio en un automóvil ocurren de forma repentina, y disponer de un extintor accesible en segundos marca la diferencia entre controlar el fuego o sufrir daños irreparables.
El lugar donde se instale no debe ser elegido al azar. Debe garantizar accesibilidad inmediata, visibilidad y firme sujeción. Un extintor suelto no solo pierde su efectividad operativa, sino que se convierte en un riesgo de impacto en caso de accidente.
De acuerdo con la normativa revision extintores, todos los equipos portátiles de extinción deben ser verificados periódicamente para asegurar su operatividad. Esto incluye la revisión de la presión interna, el estado del sello de seguridad, la manguera y la boquilla. El mantenimiento no es una opción: es una obligación para garantizar que el extintor funcione cuando se necesite.
Aunque en España no se exige a los turismos particulares llevar extintor, sí es obligatorio para vehículos de transporte de mercancías, transporte escolar y vehículos especiales. En todos los casos, la normativa establece que deben ser extintores de polvo ABC, capaces de actuar sobre fuegos de sólidos, líquidos inflamables y equipos eléctricos.
¿donde colocar extintor en coche? La colocación estratégica del extintor es clave para reducir tiempos de reacción. Entre las ubicaciones más recomendadas por expertos en seguridad están:
Debajo del asiento del conductor o copiloto: Siempre que las dimensiones del extintor lo permitan, esta posición es ideal. Se debe fijar mediante soportes homologados para garantizar su sujeción.
En la guantera: Solo viable para extintores compactos. Es accesible, pero su espacio reducido limita el tamaño del equipo.
En el maletero: Opción menos recomendable por el tiempo de acceso, aunque válida si no hay alternativa. En este caso, debe ir asegurado con correas o anclajes.
Es fundamental evitar que el extintor quede suelto. Un objeto de un kilo lanzado a gran velocidad en un impacto puede causar lesiones graves.
Un extintor mal ubicado o sin sujeción firme implica varios riesgos:
Peligro como proyectil: En un accidente, puede golpear a los ocupantes.
Dificultad de acceso: Si está oculto o mal colocado, se pierde tiempo valioso en una emergencia.
Deterioro prematuro: La vibración y el movimiento constante acortan la vida útil del equipo.
La prevención en este punto no solo es cuestión de cumplir la ley, sino de aplicar sentido común y criterios de seguridad activa.
En el caso de los turismos privados, la ley no obliga a llevar extintor, pero sí es altamente recomendable. Para otros vehículos, como camiones, autobuses y transporte escolar, la normativa es clara: deben llevar extintores homologados con capacidad suficiente y revisiones periódicas documentadas.
La normativa también especifica que:
El peso recomendado para un vehículo particular es de 1 kg.
Deben cumplir con la homologación europea y estar certificados para uso en automoción.
La ubicación debe permitir el acceso rápido desde el puesto de conducción.
El mantenimiento no termina con una correcta instalación. Deben cumplirse estas pautas:
Comprobación mensual del manómetro para verificar presión.
Revisión anual por una empresa autorizada, que incluya inspección visual, pesaje y sustitución de piezas dañadas.
Retimbrado cada 5 años, según normativa vigente.
Sustitución inmediata si ha sido utilizado, aunque solo sea parcialmente.
No cumplir con estos plazos implica un riesgo directo y, en vehículos obligados, posibles sanciones administrativas.
Los más indicados para uso en automóvil son los extintores de polvo ABC de 1 kg, capaces de actuar sobre:
Fuegos clase A: Sólidos como plásticos, madera o tejidos.
Fuegos clase B: Líquidos inflamables como gasolina o aceites.
Fuegos clase C: Equipos eléctricos y cortocircuitos.
En el caso de coches eléctricos o híbridos, se recomienda un extintor con agente limpio (como FE-36 o CO₂), especialmente diseñado para baterías de ion-litio.
Instalar un soporte homologado: evita desplazamientos y facilita la extracción rápida.
Evitar exposición directa al sol: las altas temperaturas pueden afectar el manómetro y el sellado.
Practicar simulacros: verificar que se puede tomar y usar en menos de cinco segundos.
Mantener el espacio despejado: nunca cubrir el extintor con objetos que dificulten su acceso.
Protección inmediata ante un incendio incipiente.
Seguridad para ocupantes y terceros.
Prevención de daños materiales mayores.
Cumplimiento de buenas prácticas de seguridad vial.
Incluso si la normativa no obliga a los turismos particulares, llevarlo supone un plus de protección y responsabilidad al volante.
Llevar un extintor en el coche y colocarlo en el lugar correcto es una acción simple que puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y una pérdida total. Cumplir con la normativa revisión extintores, realizar mantenimientos periódicos y aplicar criterios de donde colocar extintor en coche de forma estratégica son pasos esenciales para circular con seguridad.